¿POETA O POETISA?
Aplicado a la mujer, ¿qué preferimos, poeta o poetisa?
Desde la antigüedad el término poetisa ha estado viciado porque consideraba a la mujer que componía versos, cursi, incapaz, ignorante, carente de aptitudes para crear obras poéticas que se apartasen de la ramplonería. En principio el panorama es desolador.
Hay quien se posiciona en detrimento del término poeta aplicado a la mujer para aseverar que, en tal caso, debería existir el término “poeto”. También están quienes abogan por el de poetisa fundamentándose en que deberíamos incorporar términos exclusivamente femeninos y no limitarnos a adoptar los masculinos. Puede ser un buen argumento, pero adelanto que la clave para comprender lo peyorativo del término “poetisa” no está en ridiculizar el término “poeta” con el supuesto “poeto” (palabra que no existe), sino en crear la denominación de la palabra “poetastra“(que tampoco existe).
Voy a intentar explicar mi postura, y para ello recurriré a las dos últimas versiones del Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua.
DRAE-1992
En el DRAE del año 1992 nos aparecían las siguientes definiciones:
Poeta:1-m. el que compone obras poéticas y está dotado de facultades necesarias para componerlas.
2-El que hace versos.
Poetisa:1-f. Mujer que compone obras poéticas y está dotada de facultades necesarias para componerlas.
2- Mujer que hace versos.
Poetastro: m. Mal poeta
Poetastra (no existe)
Si observamos las definiciones del antiguo DRAE, nos aparecían bien diferenciados el término poeta para el género masculino y poetisa para el femenino. Sin embargo la definición de poetastro es únicamente masculina y no nos encontramos con poetastra u otra definición análoga para la mujer, con lo cual debe entenderse que la poetisa incluye tanto a las buenas compositoras de versos como a las malas. Todas bajo un mismo sustantivo, “poetisa”. El término poeta en cambio está dignificado: los poetas son los buenos poetas. Y quedan únicamente para el peyorativo poetastro los malos poetas.
DRAE-2001
En el DRAE del año 2001 se corrigió esta diferencia, pero no del todo. Así nos encontramos con:
Poeta: 1-. com. Persona que compone obras poéticas y está dotada de las facultades necesarias para componerlas.
2-. com. Persona que escribe obras poéticas.
Poetisa:1. f. Mujer que compone obras poéticas y está dotada de las facultades necesarias para componerlas.
2. f. Mujer que escribe obras poéticas.
Poetastro: m. Mal poeta
Poetastra (no existe)
Atendiendo a esta nueva definición, que prevalece en la actualidad, vemos que poeta ya no alude únicamente al autor masculino sino que, aparte de añadir el sustantivo persona, nos aparece el género común que sirve para ambos sexos. Por poner un ejemplo: tendríamos periodista (él o la), artista (él o la) pianista (él o la). En el género común varía solamente el determinante para referirse a hombres o mujeres.
Sin embargo observamos que nos aparece el sustantivo poetisa aplicado exclusivamente a la mujer, y el poetastro para el mal poeta masculino. La poetastra u otro sinónimo sigue sin existir y, por consiguiente, de nuevo el término poetisa aglutina a buenas y malas compositoras. El peyorativo poetastro se nos cuela implícitamente en la definición de poetisa
Resumiendo: aparece en la actualidad en la palabra poeta “el género común”, que sirve tanto para el masculino como para el femenino. Bastaría con cambiar el artículo y ambos términos serían correctos. Sin embargo el peyorativo poetastro es solamente masculino, con lo cual si nos decantamos por el término poetisa aceptamos que no existe una separación de la buena y mala compositora: cualquier mujer que escriba versos, sean buenísimos o pésimos, es poetisa. Por el contrario, cualquier hombre que escriba versos no es poeta, sólo lo son los buenos. Los malos serían “poetastros” ¿Se ve la diferencia? Las connotaciones del pasado siguen pesando.
Para solucionar tal defecto del DRAE, y para que el término poetisa recuperase su dignidad, se debería incluir la palabra “poetastra”, referida a la mujer que versa mal. Así tendríamos un nombre completamente femenino sin compartir con el sexo masculino, y que no estaría contaminado de la carga despectiva que viene sufriendo el término poetisa.
Rosario Alonso