Parece que se ha hallado el por qué el
ajo es beneficioso para nuestra salud. Hasta ahora se creía que sus propiedades se debían a la
alicina, que da al ajo sus característicos olor y sabor.

Según las últimas investigaciones de la Queen's University (Canadá), parece que un
ácido sulfénico que aparece en la degradación de la alicina, es el que actúa como
antioxidante y reacciona rápidamente con los radicales libres.
Los ácidos sulfénicos contienen grupos -SOH muy reactivos que se oxidan rápidamente a
-SO2H (sulfínico) y
-SO3H (sulfónico) a la vez que reducen a los radicales libres.
Eso explicaría el por qué
otras aliáceas, como los puerros y las cebllas, no tienen los mismos efectos que el ajo. Sus análogos a la alicina no se degradan con la misma rapidez que ésta y no originan ácidos sulfénicos.
¡A la rica sopa de ajo!
